Dos personas, un ingrediente simple y muchas ganas de hacer las cosas con conciencia.
Somos Karen y Rogelio, socios desde hace varios años en un proyecto enfocado en inversiones y tecnología. Nuestro trabajo diario siempre ha estado lleno de datos, estrategias y pantallas… pero también de una pregunta constante: ¿qué tan coherente es la vida que estamos construyendo fuera de la computadora?
De esa búsqueda nació este proyecto: llevar a la mesa un ingrediente básico, pero cuidado con la misma seriedad con la que analizamos una inversión. Empezamos por observar algo que todos usamos a diario sin pensar demasiado: la sal.
Vivimos en Colima, rodeados de mar, salineras y una tradición salinera que lleva generaciones. En lugar de complicar el concepto, decidimos hacer lo contrario: tomar la sal marina tal como se obtiene del mar, respetar su proceso y ponerla al alcance de personas y negocios que quieren una opción más limpia y consciente, sin caer en extremos.
Para nosotros, este proyecto no es una moda "saludable", sino una forma de alinear varias cosas:
Lo que sabemos de análisis y orden
Lo que valoramos de la alimentación cotidiana
El cariño que tenemos por este estado y su gente
Trabajamos con formatos pensados tanto para la cocina de casa como para cocinas profesionales, manteniendo siempre la misma idea: que puedas cambiar de sal sin cambiar tu vida entera, solo dando un paso más coherente con lo que quieres cuidar.
Nuestros principios son simples, pero inquebrantables
Sal de mar obtenida en salineras de Colima
Sin mezclas raras ni procesos agresivos
Presentaciones útiles para casa y negocio
Lo que lleva el producto y de dónde viene
Rodeados de salineras y una tradición que lleva generaciones
No necesitas cambiar tu vida entera. Solo dar un paso más coherente con lo que quieres cuidar. Empieza hoy con Viva Sal.
"De la tecnología al mar, del análisis a la cocina. Construyendo coherencia, un ingrediente a la vez."